Saltar al contenido

La Ansiedad en niños

niño blog ansiedad


Comienza Septiembre y con él lloros y pataletas en las puertas de los colegios , muchos de los niños que van al colegio por primera vez suelen presentar miedo y temor ante el inicio de una nueva situación en la que se desenvolverán solos, sin embargo no es único en aquellos niños que comienzan el colegio, si no que muchos más mayores retoman las clases teniendo síntomas muy similares.

Volver al colegio no tiene por qué generar problemas,de hecho es muy común que el niño sienta  alegría al volver a ver a sus amigos, jugar con ellos, estar en clase con compañeros, jugar en el patio. Sin embargo, algunos niños experimentan ansiedad al  volver a la escuela y  otros la experimentan durante el curso escolar. La primera no suele ocasionar muchos más problemas, ya que el niño al cabo de unos días suele adaptarse a su nueva rutina. Por otra parte, suele ser más difícil superar la ansiedad que se experimenta durante el curso escolar.

Los problemas más comunes


La ansiedad social:
sería el miedo a que los demás compañeros o profesores le juzguen de manera negativa. Suelen aparecer síntomas como extrema timidez y aislamiento.

Perfeccionismo:  El niño/a puede preocuparse mucho por realizar las actividades de manera casi perfecta y se preocupa mucho por los errores. Suele mejorar a  nivel académico a corto plazo.  Antes los exámenes se sienten muy intranquilos, con mucha preocupación y berrinches antes de realizarlos. También puede aparecer el fenómeno de “mente en blanco” a la hora de realizar los exámenes. La preocupación y los nervios son significativamente problemáticos.

Miedo a contaminarse/enfermar: Seria el miedo a enfermar por gérmenes de compañeros. Suelen distanciarse y a tener conductas de limpieza excesivas. También pueden sentir miedo a tener una enfermedad, desmayarse o incluso tener vómitos.

Ansiedad por Separación: Preocupaciones sobre si será abandonado, si estará seguro sin la protección de sus padres. Los niños suelen presentar un apego excesivo y el contacto prolongado y directo con uno o ambos padres.

 

Cuando se presentan estas situaciones, la manera más común que tienen los padres de afrontarlas es la evitación de la situación temida para que el niño no lo pase mal. Sin embargo este tipo de solución puede hacer que incremente a aquello que genera ansiedad en el niño. Eso es porque a corto plazo, parece ser una buena solución al dar seguridad al niño, ya que al no exponerse al miedo se evita, no tendrá que enfrentarse a aquello que le genera ansiedad y se sentirá seguro.  Pero pasado un tiempo, el miedo puede incrementarse significativamente lo que hace que esta estrategia no sea adecuada.

La explicación es sencilla, si no se le explica la situación temida y no se le expone, el miedo del niño se incrementa. El niño debe aprender que el temor es desmedido, y la manera de aprender a superarlo es afrontando ese temor. Al hacerlo, el niño se va acostumbrando a ese miedo y le resta significado. Es importante saber que cuando un niño evita una situación le está enviando un mensaje directo a su cerebro que es “Tengo que preocuparme por esa situación”

Nosotros recomendamos que los padres se involucren con el niño en la situación temida, para que el niño se sienta más seguro y aprenda a como superarlas haciendole frente, sin realizar conductas de evitación.

Los tres pasos fundamentales para ayudar al niño

Paso 1

Obtener toda la información que puedan de esa situación que genera el problema. Los padres deben entender perfectamente la situación que afectan al niño y todas las características  y variables que lo rodean.

Por ejemplo si el niño tiene miedo a situaciones sociales con otros niños hay que preguntarse:

  • ¿aparece cuando esta solo, con un niño o con un grupo mayor?
  • ¿en que situaciones aparece ese miedo?
  • ¿en que parte del día suele ocurrir?
  • ¿le ocurre siempre?

También hay que saber cómo actúa el niño, que suele hacer cuando siente miedo, como se comporta ante esa situación, cuál es su mecanismo de defensa, etc. Analizar detalladamente que es lo que le genera esa ansiedad al niño es un paso fundamental para ayudarle a salir del problema.

Paso 2

Darle más importancia al problema de la que se debe, hay que  tener muy en cuenta el miedo y hablar sobre el tema, pero no debemos hacer que todo gire en torno a ese miedo.  Muchos padres hablan mucho sobre la situación que le genera al niño la ansiedad. Pero es peligroso por otra parte, pues puede convertirse en un mecanismo de defensa (al hablar de ese miedo pensamos que ya esta superado, cuando en realidad solo hemos hablado y no hemos practicado o solucionado nada realmente)  Lo importante es que se centre la atención sobre las situaciones y los factores que generan al niño ese miedo, para poder explicarle de manera sencilla como afrontarlo y no aumentar su miedo irracional.

Paso 3

Realizar una lista de situaciones temidas, y categorizarlas desde la meno temida a las que más miedo e inseguridad le ocasionan al niño. Así se comenzaría a trabajar con las situaciones que le proporcionan solo un poco de ansiedad o un nivel leve, e iremos pasando de dificultad según las superemos. El niño comprenderá que puede conseguir quitarse el miedo, y que la exposición a ese miedo es la mejor opción para superarlo. Así cada vez que se enfrente a él con éxito, aprenderá que puede superar ese miedo, así el niño se sentirá más preparado y fuerte ante estas situaciones.

Recuerda la Motivación

Es muy importante que el niño se sienta motivado. Es muy común que el niño se sienta “cómodo” ante la situación que le genera ansiedad, lo tenga normalizado e incluso saque beneficios positivos aunque le produzca otros negativos. (Por ejemplo, mucho niños consiguen obtener mucha más atención de los padres, profesores, compañeros al estar más pendientes de ellos)

Cuando comienzan los berrinches y las conductas de huída y evitación, debemos de ser fuertes y recordar que aunque es una situación que le genera malestar y el niño sufre, solo podremos ayudarle a superarlo haciendo que se enfrente al problema.  El papel de los padres es fundamental para animar, acompañar y proteger. El niño sabra que está seguro aunque el miedo este delante de sus ojos, como ayuda extra, alguna pequeña recompensa ayudarán a dar pasos a corto plazo, pero sin olvidar que no hay mejor reforzamiento que la atención y el cariño de los padres. Si se realiza todo de la manera adecuada, el éxito está asegurado.

Como recordábamos cuando hablamos sobre ¿Qué es la Ansiedad? Debemos saber diferenciar la ansiedad según el nivel con la que se experimenta, ya que por si sola no es mala.

Las instrucciones que hemos dado sirven para situaciones que ocasionan ansiedad y mnalestar pero no son clínicamente problemáticas.

Si la situación o el miedo interfieren de manera grave en el comportamiento en el colegio, con los compañeros o en casa del niño, y no se soluciona este problema aunque se sigan instrucciones precisas, es muy aconsejable acudir a un psicólogo de niños. Acudir a un experto es muy importante a la hora de superar estos miedos, el papel del psicólogo será ayudar proporcionando información a los padres de manera específica para su caso, dar las herramientas adaptadas al niño, así como realizar el tratamiento necesario para que estas situaciones que experimenta el niño se superen.

[Total:0    Promedio:0/5]